Laboral
Administrador General · 8 de octubre de 2026

Un trabajador informa una enfermedad. Aparecen incapacidades. Se aproxima el vencimiento del contrato.
¿Qué debe hacer la empresa?
La Sentencia T-287 de 2026 no ofrece una autorización automática para terminar el vínculo ni establece que toda terminación sea ilegal. Pero sí deja importantes enseñanzas para la gestión empresarial.
En el caso analizado existía un diagnóstico de cáncer, tratamiento con quimioterapia y radioterapia e incapacidades prolongadas. La controversia incluía precisamente determinar qué conocía el empleador y cuál había sido la verdadera motivación de la terminación.
Para la empresa, conocer una afectación de salud relevante debe activar una revisión jurídica antes de tomar decisiones laborales importantes.
La Corte identificó como uno de los problemas jurídicos del caso determinar si la expiración del plazo podía desvirtuar la protección de estabilidad laboral reforzada.
Pero no resolvió ese interrogante de fondo, porque declaró improcedente la tutela.
Por tanto, esta sentencia no debería utilizarse como precedente para afirmar que basta el vencimiento del contrato para terminar cualquier vínculo con un trabajador protegido.
La Corte confirmó que, cuando existe un mecanismo laboral idóneo y eficaz y no se acredita un perjuicio irremediable, la controversia debe llevarse ante la jurisdicción laboral.
Esto tampoco significa que el empleador haya ganado el debate de fondo.
Significa que deberá discutirse en otro escenario judicial.
La Ley 2452 de 2025 estableció un proceso especial para pretensiones de reintegro relacionadas con estabilidad laboral reforzada.
Audiencia única, términos breves y resolución rápida de la apelación hacen que las empresas deban reaccionar de manera mucho más organizada frente a estos procesos.
Un expediente empresarial adecuado debería permitir reconstruir qué ocurrió antes de la terminación:
qué sabía la compañía, qué documentos recibió, qué incapacidades existían, qué recomendaciones fueron conocidas, qué comunicaciones se enviaron y qué fundamento tuvo la decisión empresarial.
Documentar correctamente no convierte automáticamente una terminación en válida, pero sí permite que una decisión legítima pueda demostrarse.
La principal enseñanza empresarial de la Sentencia T-287 de 2026 no es que la Corte haya reducido la estabilidad laboral reforzada.
No lo hizo.
La enseñanza es que estas controversias exigen separar tres asuntos distintos: la existencia de una eventual protección laboral, la legalidad de la terminación y el mecanismo judicial mediante el cual deberá discutirse el conflicto.
Confundirlos puede conducir tanto a decisiones laborales equivocadas como a interpretaciones jurídicas incorrectas de la sentencia.
Si esta situación se relaciona con un caso particular de su empresa, en SIE JURIDICOS podemos ayudarle a evaluar sus opciones jurídicas y brindarle orientación profesional.